escribir novela fantástica Entrevista

¿Estás pensando en dedicarte a escribir novela fantástica? En esta oportunidad, entrevistamos a Sara y Alejandro, los jóvenes autores de la novela de fantasía Las Piedras del Caos. Nos regalan algunos consejos súper valiosos para trabajar la historia y la ambientación de la novela.

Antes que nada, me gustaría saber cuál es vuestra historia como escritores

Alejandro: Realmente, desde que era bien pequeño me inventaba mis juegos o historias, y cuando llegué a la adolescencia en lugar de dejar de hacer esas cosas, las hice más sofisticadas. Esos juegos y esas historias crecieron conmigo en lugar de quedarse atrás. Y cuando me hice adulto pasó lo mismo: en lugar de dejarlo atrás pensando «ya soy mayor y tengo responsabilidades», esos juegos e historias continuaron conmigo; hasta hoy, que aquí siguen.  

Sara: Desde bien pequeña me ha gustado escribir. En el colegio, escribía cuentos basados en los compañeros de clase, en algunas excursiones que hacíamos, y poco a poco fui incorporando todo lo que leía para incluir cosas «nuevas». Actualmente, dirijo mi propia academia de arte en Valencia, Artífex, por lo que me dedico a, entre otras cosas, enseñar a dibujar, pintar, hacer cómic, etc. La creatividad siempre ha sido mi motor.

¿Qué pasos recomendáis para escribir una novela fantástica?

Alejandro: Escribir la historia que te guste, e intentar que sea tu novela favorita. Es complicado llegar a eso, pero es una forma de tener una meta o una referencia a la que apuntar, no tanto como un objetivo que alcanzar sino algo a lo que aspirar, como una guía para saber hacia dónde ir.

Sara: Leer mucho y no tener miedo a hacerlo mal, porque no puedes hacerlo mal cuando escribes para ti mismo. Escribir el que sería tu libro favorito, ese que te gustaría leer mil veces. No escribir pensando en ventas, resultados, o en publicar, sino en contar una historia que te gustaría escuchar.

¿Dónde encontráis ideas para desarrollar una historia de fantasía y cómo las organizáis?

Alejandro: Hay una mezcla entre las cosas que sé del mundo real, series, películas, libros, música, videojuegos, incluso viajes; conocer la historia de nuestro mundo, distintas culturas. Es un proceso que va alternando entre planificar las cosas y dejarlas «correr más salvajes».

Sara: Un poco como Alejandro. En todo lo que he leído, o en películas y cómics, series… pero también en conocer el arte y la cultura de diferentes civilizaciones. 

Para organizar las ideas: en un primer momento no se juzgan demasiado, luego sí pasan un filtro y es donde comienzan a ordenarse desde ideas más generales a, poco a poco, ideas más específicas.

¿Cómo trabajáis la ambientación en una novela de fantasía?

Alejandro: En realidad, la ambientación de Ashay lleva desarrollándose 23 años, ha ido creciendo conmigo que he escribiendo y jugando mucho. En el caso de Las Piedras del Caos, es la novela la que «vive» en la ambientación, pero es la ambientación la que gobierna las cosas.

Sara: Ashay es un mundo en el que yo me incorporé y ayudé a enriquecer algo más tarde,  y se convirtió en una actividad casi como un pasatiempo para nosotros. Es fácil que la trabajemos mientras paseamos, por ejemplo, poquito a poco cada uno ha ido incorporando a su manera aquello de lo que sabe.

¿Qué libros recomendáis a un autor principiante y por qué?

Alejandro: No recomendaría ningún libro en concreto, ya que no considero que haya una literatura de «primera» o de «segunda», o buena o mala. Un buen libro es uno que le gusta a la persona que lo lee. En ese sentido, no conozco ninguna obra que diga que es un imprescindible. No todos los libros son para todo el mundo, y eso está bien.

Sara: Tengo algunos libros favoritos, pero lo cierto es que no tengo ningún libro de cabecera para escribir. Si tuviera que recomendar lecturas que me han aportado a nivel creativo, diría El camino del artista de Julia Cameron, por ejemplo.


Si tenemos que quedarnos con dos claves sobre escribir novela fantástica, sin duda, serían estas: «Escribe el libro que quisieras leer» y «Las ideas están en todas partes, lo que vemos, lo que escuchamos y lo que vivimos».