proceso creativo para escribir novelas Entrevista

¿Estás deseando escribir una novela o te gustaría comenzar una nueva historia? Entonces sigue leyendo. Hoy hablamos con Alicia Pérez Gil, escritora y profesora, quien comparte consejos clave sobre el proceso creativo para escribir novelas.

Cuéntanos brevemente cuál es tu historia como escritora

Mi historia como escritora se parece, sospecho, a la de muchas personas que un buen día se encontraron invadidas por el gusanillo de contar historias. Soy muy poco dada al misticismo y a los mitos sobre qué es ser escritora. A pesar de todo, no puedo negar que hay cierto elemento incontrolable en ello. En mi caso, empecé a escribir, aunque yo no lo sabía, al terminar de leer un libro no muy bueno de fantasía épica. La famosa trilogía de Margaret Weiss y Tracy Hickman. Pero era muy pequeña y no sabía nada sobre contar historias, así que cogí un papel enorme y me puse a escribir los nombres de los protagonistas en grandes letras de colores. Necesitaba continuar con ellos, necesitaba saber qué les pasaba. Unos años más tarde tuve un sueño muy narrativo que, una vez más, necesité volcar en palabras y, entonces sí, empecé a escribir frases, párrafos y páginas enteras. Empecé en esto como una escritora compulsiva de diarios.

Creo que esos comienzos domésticos, privados e íntimos han marcado mucho mi carrera. De hecho, mi primera novela, que se publicó por primera vez como novela corta, Barro, es de tinte emocionalmente autobiográfico. Los hechos no tienen nada que ver conmigo, pero las emociones sí. Sucede lo mismo con Carne y Sombra, ahora mismo descatalogadas. Como autora me cuesta mucho desligarme de mi propia experiencia y envidio a compañeras capaces de hablar de los problemas del mundo. Me consuela saber que hay lectoras de lo pequeño igual que hay lectoras de lo grande. A mí me gustan ambos tipos de literatura.

Por si alguien quiere saber a qué me refiero con eso de libros «de lo pequeño», me refiero a narraciones centradas en un personaje normal que no termina de entenderse y al que le suceden acontecimientos que le obligan a comprenderse mejor. Es lo que pasa en Barro (Literup) o Simón Dice (autopublicada), y en muchos de los relatos que he publicado en un buen puñado de antologías.

¿Qué tres tips o sugerencias te gustaría dar para encontrar inspiración para escribir historias?

Lo primero que tengo que decir es que la inspiración no existe. O al menos yo no creo en ella. Pero sí se puede entrenar al cerebro para entrar en modo creativo. Y las tres acciones que recomiendo para que nuestra mejor herramienta, que es precisamente el cerebro, juegue a nuestro favor y no en nuestra contra, son estas:

  • Escribe tan a menudo como puedas. No es necesario escribir todos los días para ser escritora. De esto hablo mucho. Pero hace falta escribir. Cuanto más escribimos, más sencillo nos resulta. Puede que no todo lo que salga de nuestro teclado sea bueno, pero la práctica ayuda a poner la mente en modo creador y hacer las cosas mal ayuda a desterrar mitos sobre lo terrible que es escribir malas obras. Señoras, señores: nadie tiene por qué ver eso tan malo que hemos escrito y no somos neurocirujanos. No importa que fallemos. La creatividad no es perfección, solo es creatividad.
  • Hay que leer mucho y hay que leer bien. No hace falta que todo lo que leamos sean obras cumbre de la literatura. Lo que sí ayuda es saber por qué unas son mejores que otras. Cuando aprendemos a leer con ojos de escritor aprendemos a discernir mecanismos de escritura. Eso quiere decir que le damos al cerebro herramientas para crear mejor. ¿Qué ocurre cuando esto sucede? Pues que creamos más. Porque nos gusta hacer las cosas bien. Cuanto mejor leemos, mejor escribimos.
  • Hay que mirar. Las historias están ahí y no es difícil verlas, pero hay que mirar. Noticias, gestos de personas con las que nos cruzamos, intercambios de tuits aparentemente absurdos. Podemos jugar con todos esos estímulos y transformarlos en otra cosa. Si todo eso no funciona, la palabra mágica es retelling: escribir un cuento clásico o nuestra historia favorita dándole una vuelta de tuerca nos ayuda a transitar por un lugar conocido y seguro. Es una manera genial de romper bloqueos.

¿Dónde crees que es posible hallar temas para escribir una novela?

Lo decía un poco más arriba, pero especificaré:

  • Los telediarios y la prensa escrita cada vez cuentan historias más extrañas. Solo tratar de ubicarlas en un mundo real que nos resulte comprensible ya es ejercer de contador de historias.
  • Las obras de compañeras. Siempre cuento que Las Balsas de Noa (Marli Brosgen) es una novela juvenil que escribí entre las líneas de un relato de China Mieville. Con esto quiero decir que, como lectora activa, pensaba que su cuento iba a tomar una dirección determinada y no lo hizo. Como me apetecía contar esa historia, la escribí yo. Como ves, esto se relaciona mucho con aquella primera vez, cuando todavía no sabía escribir y me conformaba con reproducir los nombres de los protagonistas de aquella novela.
  • Las redes sociales nos muestran cómo se relacionan las personas, qué las mueve, dónde se encuentran sus conflictos. Algunos de ellos nos resultan muy lejanos, pero otros no tanto. Dar una vuelta por Twitter es maravilloso para encontrar personajes.
  • Y voy a decir las colas de los mercados. Pero las de los mercados de abastos. También valen las tiendas de barrio de toda la vida. Los supermercados se quedan un poco atrás como fuente de inspiración, pero mercados y tiendas son lugares de confesiones, de tiras y aflojas… Me encanta ir a hacer la compra y quedarme en una esquinita, escuchando y observando. 
  • Por supuesto, el cine funciona igual que la lectura en este sentido.

¿Cuáles son esos libros que recomendarías a un autor principiante y por qué?

Recomendar libros es un arma de doble filo si no conoces a la persona a la que le lanzas las recomendaciones, porque cada uno funciona como funciona, pero voy a arriesgarme a decir tres libros de ficción y tres de escritura que me parecen muy pedagógicos.

  • Un cuento oscuro, de Naomi Novik, es una aventura sencilla de la que se pueden extraer casi al milímetro todos los elementos de la estructura en tres actos.
  • Pinocho, de Carlo Collodi, el original, titula sus capítulos de tal manera que ofrece una escaleta perfecta que se puede usar como punto de partida para planear cualquier tipo de narración. De hecho, he publicado un libro que ayuda a hacer precisamente eso. 
  • Nación, de Terry Pratchett, enseña a combinar aventura con significado y además contiene un componente fantástico sutil y muy bien utilizado. Creo que es el mejor libro de fantasía que he leído.

En cuanto a libros para aprender a escribir, voy a recomendar dos libros míos y uno con el que aprendí muchísimo.

  • El Guion, de Robert McKee, contiene todo lo que una escritora necesita para escribir una narración completa. También contiene un problema, que es que está orientado a cine y algunos de los conceptos que expone los explica de una manera un poco enrevesada. Pero fue el libro que me enseñó de qué hilos debía tirar. A partir de lo aprendido ahí, investigué y escribí los dos libros de escritura que recomiendo ahora y que han tenido una gran acogida.
  • Escribir desde los cimientos, que enseña cuáles son y cómo usar los seis elementos del relato. Además, contiene siete relatos analizados para ver exactamente cómo funcionan esos elementos. Las lectoras destacan que hay muchos ejemplos y que las explicaciones son muy claras.
  • Rutina de entrenamiento para escritoras en ciernes, que es un manual muy práctico para escribir una novela en 90 días. Está pensado para el Nanowrimo, pero se puede usar en cualquier momento del año, y el consejo que repito todo el tiempo es que NO ESCRIBAS TODAVÍA.

Dinos de 3 a 5 consejos para sacarle el máximo provecho, como escritores, a la lectura

Esta es mi pregunta favorita de todo el mundo, porque de hecho en mi plataforma, La Escribeteca, enseño precisamente eso mediante guías y clubs de lectura. Intentaré resumir todo el proceso en 5 fases.

  • No intentes analizar la primera vez que lees, porque es un caos. La primera es para conocer el libro, saber de qué va y disfrutarlo (u odiarlo). Lo que sí puedes hacer es marcar los pasajes que más te han llamado la atención.
  • Prepárate para una segunda lectura. Ahora sí, es momento de analizar. En primer lugar, por qué te llamaron la atención esos momentos. Si los marcaste te será más fácil ver algo básico: cómo los construyó el autor para que te alucinaran.
  • En esta segunda lectura, busca elementos que chirríen. Si no hay, coloca el libro en un altar y prepara una tercera lectura.
  • Intenta hacer un esquema de los hechos de la historia. Yo tomo notas en los márgenes, pero puedes usar post-its.
  • Superpón la transformación de la protagonista a esos hechos y tendrás la relación entre arco de la historia y arco del personaje.

Dicho así quizá sea un poco confuso, pero la práctica ayuda a analizar casi sin querer. Y así escribimos mejor. Y cuanto mejor escribimos, más queremos escribir, así que…


Gracias a Alicia, reconocemos la importancia del proceso creativo para escribir novelas. En pocas palabras, es fundamental leer bien, analizar y saber observar y escuchar, además de adquirir la práctica.